Para darle a un agente de IA una instrucción que funcione, dile cuatro cosas: Objetivo (qué quieres lograr), Contexto (lo que necesita saber de tu negocio), Límites (qué NO debe hacer) y Formato (cómo quieres el resultado). No necesitas “programar” nada: se le pide como a un buen empleado nuevo, con claridad. Esa fórmula de cuatro partes te da el 90% del resultado.
La fórmula: Objetivo + Contexto + Límites + Formato
- Objetivo: qué quieres lograr, en una frase. (“Quiero recuperar clientes que no compraron.”)
- Contexto: lo que el agente necesita saber de tu negocio. (“Vendemos jeans; el ticket promedio es $120.”)
- Límites: qué NO debe hacer. (“No ofrezcas descuentos mayores al 10% sin preguntarme.”)
- Formato: cómo quieres el resultado. (“Mándame un borrador antes de enviar nada.”)
Ejemplo: de vago a claro
Vago: “Ayúdame con las ventas.”— El agente no sabe por dónde empezar
Claro: “Escríbele a los clientes que compraron hace 30 días un mensaje corto invitándolos a volver. Tono cercano, sin descuentos. Muéstrame los mensajes antes de enviarlos.”— Objetivo + contexto + límites + formato
Los 3 errores más comunes
- Pedir algo demasiado grande de golpe. Divide en pasos.
- No decir qué NO hacer. Los límites evitan sorpresas.
- No pedir revisar antes de ejecutar. Para lo delicado, siempre pide borrador.